La fuerza gráfica del AIKON Chronograph Skeleton

La fuerza gráfica del AIKON Chronograph Skeleton
14 de febrero de 2020
La fuerza gráfica del AIKON Chronograph Skeleton

Masculino y 3D

 Un gran diámetro de 44 mm y un grosor con un diseño elegante. Un bisel reducido para poder admirar el movimiento en su conjunto, salteado por los 6 índices móviles característicos del AIKON, que se posan directamente sobre el hielo, más prominentes que nunca y grabados de 10 en 10. Pulsadores prominentes con base hexagonal y prolongados por la protuberancia que provoca el cronógrafo. Una corona dentada, grande, larga y con acabado de PVD negro. Los atributos masculinos de este cronógrafo ultradeportivo y técnico se exhiben con orgullo. Con el objetivo de perfeccionar el cuadro de un cronógrafo esqueletizado completamente en tensión, Maurice Lacroix ha modificado sus acabados para jugar con la percepción de su volumen.

Cuanto más altos son los componentes del AIKON Chronograph Skeleton, más evidentes son los índices móviles y el bisel son de acero satinado. La máscara de la esfera, que incluye los cuatro índices y los contadores, se presenta también satinada y más oscura. Las cavidades de estos contadores están granalladas y se presentan aún más oscuras. Los niveles inferiores están ocupados por el movimiento, de oro negro con tratamiento DLC y resaltados por la capa más profunda, que se vuelve de nuevo gris claro para crear contraste.

 

Convergencia técnica

La composición del bisel, el realce y la esfera crea un efecto de vórtice: todas las marcas se alinean hacia el centro del reloj dirigiendo allí todas las miradas. El temporizador negro grabado en el realce se extiende por el trazado de la esfera de zafiro, seguido de los índices y completado por las marcas del cronógrafo. De esta parte central emergen las agujas, un segundero azul y agujas AIKON chapadas y recubiertas de SLN. Este juego de contrastes finaliza con la correa del AIKON Chronograph Skeleton. Confeccionada en piel de becerro negra y cosida con hilo blanco, presenta el logotipo M aplicado, emblema de la marca. Esta correa cuenta con el sistema Easychange, que permite cambiarla en cuestión de segundos.

El mecanismo subyacente en este viril conjunto es el calibre ML206, un cronógrafo de cuerda automática con dos contadores y una reserva de marcha de 48 horas. Es el que equipaba el Masterpiece Chronograph Skeleton de 2016. Su naturaleza deportiva marcó su destino y lo convirtió, de manera natural, en parte del AIKON Chronograph Skeleton. La identidad técnica de su esqueletizado, con imponentes líneas de soporte, acentúa este hecho evidente.

 El linaje AIKON

El AIKON Automatic es el descendiente del Maurice Lacroix Calypso. Este reloj de acero de los años 90, modelo de referencia de la marca y de su época, poseía ya unos rasgos que se han mantenido en el AIKON. La caja integrada y resistente al agua, el bisel con índices móviles que rodea un cristal de zafiro plano y la correa con el logotipo "M" aplicado, hacen de este modelo de presencia extraordinaria uno de los productos estrella de la marca. En 2016, Maurice Lacroix realineó los elementos característicos de este icono con la presentación de una versión contemporánea: el AIKON de cuarzo. En 2018, una colección completa de AIKON Automatic recogía el testigo y, en 2019, el AIKON Mercury comenzó a incorporar complicaciones del tipo Masterpiece en la colección.

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